Probablemente en el primer repaso que di al cableado el animal estaría tirado en el prado, de ahí que no diese con la misma hasta instantes después.

Falco vespertinus hembra.
Una vez localizada pude observarla durante más de 25 minutos, tiempo en el que la rapaz se dedicó a otear el terreno a la procura de insectos, con escaso éxito.
De cuando en cuando, la hembra de cernícalo patirrojo desviaba su atención hacia mi, aunque lo cierto es que no parecía molestarle ni lo más mínimo mi presencia.

Cernícalo patirrojo en A Veiga de Pumar.
Un poquillo más cerca, pueden apreciarse todos los rasgos distintivos de esta bonita rapaz del este europeo. Dorso oscuro y pecho anaranjado son algunas de las características diagnósticas de la hembra de esta falcónida.

Falco vespertinus cazando desde el alambre.
Pocas veces se dan oportunidades como esta para fotografiar al ave en suelo gallego. Una revisión de las citas previas en nuestra tierra parecen señalar una aparente fenología que acotan la migración entre mediados de mayo y mediados de junio (solamente hay una cita fuera de este rango); curiosamente estas fechas coinciden al 100% con el patrón máximo de aparición en las islas británicas. Y todavía podrían aparecer más.
Por cierto, a estas alturas del año tampoco está de más asomarse a las rías y estuarios: los escasos charranes rosados deben estar pasando. A ver cuantos caen....
1 comentario:
Muy buenas fotos Miguel¡¡
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